Esta historia no sería posible si no fuera por ti, gracias Lector.

jueves, 27 de junio de 2013

Playa

Una amiga me había pintado las uñas de los pies de color naranja fosforito. Estábamos en la playa y me estaba mirando los pies fijamente, pensando que si se quedara todo oscuro mis pies tendrían luz propia, y de repente cayó. Una pelota de voley-playa había caído sobre mi cara y revotado a continuación sobre mi cabeza. Iba a mandar a la mierda a aquel que me había lanzado la pelota, y entonces dejé de reaccionar para contemplar la belleza que me estaba pidiendo disculpas. A veces la suerte cae del cielo, quizás si aquella pelota no me hubiese revotado en la cabeza ahora no me estaría tomando un helado con él después de un año. ;)



Free Soul